Susana Slednew · Gramática del viento

ISBN 978-987-8913-25-4
14 x 20 cm, 60 páginas
1ra edición abril de 2024
colección fuera de serie

$22.000,00

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Descripción

Susana Slednew (Buenos Aires, 1958). Reside en Mendoza. Poeta y docente. Gramática del viento es su sexto libro de poesía, finalista de Poesía Paralelo Cero, Ecuador. Fue becada en dos ocasiones por el Fondo Nacional de las Artes. Participa en Festivales de Poesía. Ofrece clínica de poesía. Integra la Comisión organizadora del Primer Coloquio de Poesía desde Mendoza (UnCuyo).

Gramática del viento: decir lo inapresable

Gramma, del griego, letra. Gramática: hablar y escribir correctamente. Apropiarse de las reglas del lenguaje para que sea un instrumento de lo que queremos decir. ¿Cómo decir sin error una gramática del viento? ¿Cómo plasmar «las formas aladas del lenguaje»? La propuesta de este libro de Susana Slednew nos coloca en un corredor de viento donde cada azote, soplo o brisa llega cargado de interrogantes. ¿El viento siberiano es el mismo que pasa por la llanura pampeana, y llega a la cordillera? ¿Por cada lugar que toca registra un tono, un canto en el decir, un silbido distinto?: «hija del viento, dá/ heredera de un soplo,/ ták».
Como venidas de un sueño aparecen palabras oídas lejanamente en la infancia, en un idioma extraño y familiar. Y se acomodan en el poema con la naturalidad del aire: «a mi apellido lo corona el viento/ de los antiguos tártaros». La indagación sobre la propia forastería, el linaje, la vida nómade, trasciende la historia personal, va del pasado al presente con el fluir de las ráfagas. Es su gramática, su apoderarse de un lenguaje donde se reconoce. Pero ese lenguaje es también viento. Toca y se va, acaricia y se va, golpea y se va. Por lo tanto la labor de la poeta no tiene fin: acaba y se reinicia porque no puede apresar el viento que pasó por la estepa, por la llanura pampeana, por las orillas del Volga, que se enredó en los picos andinos y siguió sin descanso. Una gramática-viento que sopla desde el apellido familiar con su doble u aspirada –como un asma o como un alma- y silba entre los dientes. Así nace el poema, soplo que se abre paso entre las rispideces de la lengua. Leve y contundente. Seguro en lo que enuncia y en lo que no nombra pero también está.

Águeda Franco